mercoledì 10 giugno 2009

Limón y chocolate

Hasta hace poco no se hablaba de "Limón y chocolate" porque se pensaba que el chocolate fuera mejor si combinado con otro cítrico, la naranja, pero en los últimos años, la confitería y el chocolatería han experimentado con éxito la combinación de chocolate y limón. A mí me encanta el limón, así que solo puedo subscrivir estas puebas y me ha occurido de probar muy sorprendentes resultados (como una mousse de limón y chocolate de un famoso pastelero boloñeso que me emocioné...).
Entonces he querido probar a hacer una tarta de queso al limón, pero con un sabor de chocolate negro, ligeramente especiado. En la masa he puesto muy poco de mantequilla (he aprovechado de la mantequilla de cacao del chocolate) y muy poco de azúcar tambien, porque quería "exaltar" las dos dominantes: el cacao amargo y el limón, sin poner "suaves" sus almas...
Yo por supuesto he disfrutado y los demás... han apreciado. Excelente, diría yo ...

Tarta de queso limón y chocolate



250 g de galletas digestive
1 cucharada de azúcar de caña
1 barra de chocolate negro extra
20 g de mantequilla
canela molida
250 g de queso ricota
250 g de yogur griego
3 huevos
4 cucharadas de azúcar
2 limones

Para la gelatina:
1 limón
azúcar

Poner las galletas en una bolsa de plástico para congelación y desmenuzarlas con un rodillo; derretir en un baño maria el chocolate cortados en trozos de chocolate y la mantequilla (mejor no revolver el chocolate hasta que no se haya fundido por completo, y luego, hacerlo con suavemente con una cuchara de madera). Incorporar el chocolate derretido a las galletas desmenuzadas junto a una cucharada de azúcar de caña, una pizca de canela molida y, en caso necesario, un poco de leche: la masa tendrá que ser compacta, pero maleable. Con esta cubrir un molde redondo para pastel con fundo removible o de silicona y poner en la nevera.

Preparar el relleno mezclando la ricotta tamizada con lo yogur griego y añadir el azúcar y media cucharadita de canela molida. En este punto incorporar, uno a la vez, los huevos y, por último, el jugo bien filtrado de dos limones.

Cubri la base de la tarta con el relleno y hornear a 160 °C durante 1 hora; dejar enfriar la tarta completamente y, a continuación, guárdarla en la nevera durante 12 horas.

Preparar la gelatina: exprimir, filtrar y pesar el jugo de limón, luego pesar la misma cantidad de azúcar y poner los dos sobre fuego suave, revolviendo a menudo y espumar. Después de unos 20 minutos, dejar caer una gota de gelatina en un plato: si la gota se espesa rápidamente, la gelatina habrá tomado su punto.
Vertir sobre la superficie de la tarta y dejar enfriar bien (en la nevera) antes de servirla.

In italiano per favore

Limone e cioccolato

Fino a qualche tempo fa non se ne sentiva parlare perché con il cioccolato era meglio, più sicuro abbinare l'altro agrume per eccellenza, l'arancia, ma negli ultimi anni, la pasticceria e la cioccolateria hanno sperimentato con successo il binomio limone-cioccolato. Io, che adoro il limone, non posso che sottoscrivere le sperimentazioni e mi è capitato di provare risultati davvero sorprendenti (come una mousse limone cioccolato di un notissimo pasticcere bolognese che, mi ricordo, mi ha commosso...), così ho voluto provare a fare una cheesecake al limone, ma con una base al sapore di cioccolato fondente, leggermente speziata. L'ho fatta con pochissimo burro (ho sfruttato quello di cacao del fondente) e poco zucchero, perché volevo "sentire" le due dominanti: il cacao e il limone, senza placare i loro animi. Io mi sono divertita e gli altri... hanno apprezzato. Ottimo, direi...

Cheesecake al limone e cioccolato





250 g di biscotti digestive
1 cucchiaio di zucchero di canna
1 tavoletta di cioccolato extra fondente
20 g di burro
cannella
250 g di ricotta vaccina
250 g di yogurt greco
3 uova
4 cucchiai di zucchero
cannella
2 limoni

Per la gelatina:
1 limone
zucchero

Mettete i biscotti in un sacchetto di plastica e polverizzateli utilizzando il mattarello; sciogliete a bagnomaria senza mescolare mai il cioccolato spezzettato e il burro, quindi incorporatelo ai biscotti insieme ad un cucchiaio di zucchero di canna, un pizzico di cannella macinata e, se necessario, un goccio di latte: dovrette ottenere un impasto compatto ma malleabile col quale rivestire uno stampo tondo a cerniera o di silicone. Mettete in frigorifero.

Mentre la base riposa, preparate il ripieno mescolando la ricotta setacciata con lo yogurt greco e aggiungendo lo zucchero e mezzo cucchiaino di cannella macinata. A questo punto incorporate uno alla volta le uova e, infine, il succo filtrato dei due limoni.

Riprendete la base della torta e riempitela con il ripieno, quindi infornate a 160 °C per 1 ora; lasciate raffreddare completamente la torta, quindi conservatela in frigorifero per almeno 12 ore.

Preparate la gelatina: spremete il succo del limone e filtratelo, quindi pesatelo. Poi calcolate la stessa quantità di zucchero e mettete entrambi in un padellino su fuoco dolce, mescolando spesso e schiumando. Dopo circa 20 minuti, fate cadere una goccia di gelatina su un piattino: se si addensa velocemente è pronta. Versatela sulla superficie della cheesecake e lasciatela raffreddare bene (in frigorifero) prima di servire.

1 commento:

Angela ha detto...

Buenísimo!