mercoledì 21 ottobre 2009

Naranja, almendras y café

Me gusta la mermelada de naranja amarga porque... es amarga:-), y igualmente me gusta la pasta de almendras porque... es dulce, muy dulce.
Me gustan los contrastes y me encanta intentar de combinar en un plato sabores diferentes, casi opuestos. Así que, como tenía gana de unos pastelitos de masa quebrada, he pensado de preparar la masa con bastante canela, que está muy bien sea con las almendras, sea con las naranjas, luego, como tenía miedo a un resultado dulce (porque es verdad que la mermelada de naranja era de naranja amarga, pero siempre de mermelada estamos hablando...), he pensado de romper el dulce de las almendras con café, solo y amargo, una optima Arabica del Kenya. Pues, era una prueba, a lo mejor – pensé – tendré que comerme todo yo, así que he congelado la mitad de la masa quebrada a la canela (la tengo lista para la primera falta de glucosa:-) y he hecho solo 10 pastelitos.
Al final, ha quedado solo uno (y no se llamaba "Highlander"), porque todos los que pasaban en casa de Rosa ayer, bueno, han aprovechado... Y yo también, claro. Los sabores quedan muy bien juntos, pero cada uno puede elegir como combinarlos: es decir que yo he puesto mermelada con esta pasta de almendras derretida en café caliente, pero nada impide que se pueda utilizar simplemente las almendras molidas en la masa quebrada junto a la canela (cuidado! en este caso tenéis que diminuir la dosis de harina), poner la mermelada como relleno y decorar con un glaseado al café.
De gustibus...


Pastelitos con mermelada de naranja, almendras y cafè



Para la masa quebrada (al final yo he utilizado la mitad de esta dosis):
500 g de harina
200 g de mantequilla
2 huevos
4 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de canela

Para el relleno:
200 g de mermelada de naranja amarga
150 g de pasta de almendras
2 tazitas de café

cacao amargo

En un bol bastante ancho tamizamos la harina, luego añadimos la mantequilla fría cortada en trocitos y amasamos con la punta de los dedos hasta conseguir como una masa de migas; en este punto añadimos el azúcar, la canela y los huevos. Amasamos ahora con todas las manos y rápido hasta que la masa se compacte bien, recogemos todo en una bola, cubrimos con papel plástico y guardamos en el frigorífico durante media hora.

Mientras tanto, preparamos un buen café fuerte y dejamos que se enfríe, a continuación medimos 2 tazitas y con estas vamos a derretir la pasta de almendras cortadas en trozos hasta obtener una crema fluida. Calentamos en un baño maria también la mermelada durante 3-4 minutos.

Volvemos a la masa quebrada, la cortamos por la mitad y vamos a extender con el rodillo solo una. Con ésta Revestimos pequeños moldes pasteleros, o para muffin, de silicona y llenamos antes con una cucharadita de mermelada y a continuación con una de crema de almendras y café. Cerramos con otra masa quebrada extendida y ponemos a cocer en el horno a 170 °C durante media hora. Dejamos enfriar y espolvoreamos con cacao amargo antes de servir.

In italiano per favore

Arancia, mandorle e caffè

Mi piace la marmellata di arance amara perché... è amara:-), e allo stesso modo mi piace la pasta di mandorle perché... è dolce, molto dolce.
Mi piacciono i contrasti e mi piace tentare di combinare in un piatto sapori differenti, quasi opposti. Perciò, siccome avevo voglia di pasticciotti di pasta frolla, ho pensato di fare una frolla alla cannella, che lega molto bene sia con le mandorle sia con le arance, poi, siccome avevo paura che il risultato fosse troppo dolce (è vero che la marmellata era di arance, però sempre di marmellata stiamo parlando...), ho pensato di spezzare la dolcezza della pasta di mandorle con del caffè nero, amaro, un'ottima arabica keniana.
Be', voleva essere una prova, alla peggio – ho pensato – li mangerò io questi pasticciotti, così per precauzione ho congelato metà della pasta frolla alla cannella (già pronta per la prima carenza di zuccheri:-) e ho confezionato solo 10 pasticciotti.
Alla fine ne è rimasto solo uno (e non si chiamava "Highlander"), perché tutti quelli che sono passati in casa di Rosa ieri, be' hanno apprezzato... E io pure, certo. I sapori stanno molto bene combinati così, però ciascuno può scegliere come abbinarli: voglio dire, io ho accostato la marmellata a una crema fatta di pasta di mandorle e caffè, però nulla impedisce di utilizzare mandorle macinate fini nella frolla aromatizzata alla cannella (in questo caso diminuite la dose di farina), di riempire i dolcetti con la marmellata e di decorare con una glassa al caffè.
De gustibus...



Pasticciotti con marmellata d'arance, mandorle e caffè




Per la pasta frolla (alla fine io ho utilizzato la metà della dose per i pasticciotti):
500 g di farina
220 g di burro
2 uova
4 cucchiai di zucchero
1 cucchiaino di cannella

Per il ripieno:
200 g di marmellata di arance amara
150 g di pasta di mandorle
2 tazzine di caffè

cacao amaro



In una ciotola abbastanza ampia setacciate la farina, aggiungete il burro freddo tagliato a pezzetti e impastate con la punta delle dita fino a ottenere un composto bricioloso; a questo punto, aggiungete lo zucchero, la cannella e le uova; impastate con le mani e velocemente fino a che la frolla si compatti, quindi raccoglietela a palla, avvolgetela in pellicola per alimenti e conservatela in frigorifero per 30 minuti.

Nel frattempo, preparate un buon caffè forte e lasciate che si intiepidisca, quindi stemperate con il liquido la pasta di mandorle tagliata a pezzetti fino a che si formerà una cremina fluida. Riscaldate a bagnomaria la marmellata per 3-4.

Riprendete la frolla, dividetela a metà e stendetene con il matterello solo una: rivestite con la pasta degli stampini di silicone per muffini o tartellette e riempiteli con un cucchiaino di marmellata e uno di crema di mandorle e caffè. Chiudete i pasticciotti con un altro pezzetto di frolla stesa e mettete gli stampini in forno a 170 °C per mezz'ora. Lasciate raffreddare e spolverizzate con cacao amaro prima di servire.

2 commenti:

Carlos ha detto...

No me lo podía ni imaginar. ¡Qué nivel, maribel! Y en dos idiomas, con buenas fotos. ¡Para chuparse los dedos! Ya tengo para preparar unos cuantos, muchos, platos nuevos.
Enhorabuena de verdad.

Carlos (el amigo de Pepe).

mariuzza ha detto...

Bueno, muchas gracias... para lo que piensas de las fotos y de las recetas. Sabes, al final el carrete del domingo, cuando nos vemos, quedò bien, pero éstas fotografìas de la comida... tengo que mejorar.
Y comprar nueva camara, desde luego...
un abrazo